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ESTUDIANTES Y ACADÉMICOS TRATA DE SALVAR EL RÍO PASEO DE LOS AHUEHUETES EN NOGALES

Nogales, Ver.– Mientras el río del Paseo de los Ahuehuetes se deteriora por descargas de aguas negras, basura y la falta de acción de autoridades, investigadores y estudiantes del Instituto Tecnológico Superior de Zongolica (ITSZ) impulsan un proyecto ambiental que busca revertir el daño.
Encabezado por el doctor Luis Alfredo Hernández Vázquez, el proyecto “Saneamiento del Río Paseo de los Ahuehuetes” apuesta por el uso de humedales flotantes, una tecnología sustentable que permite limpiar el agua mediante plantas ornamentales.
El sistema consiste en estructuras de PVC donde se colocan especies como vetiver, alcatraz y lirio persa, cuyas raíces crecen dentro del agua y absorben contaminantes como metales pesados y bacterias a través de un proceso de fitorremediación.
Los resultados, aunque aún limitados, representan una esperanza en medio de un panorama crítico. Desde 2023, estudios evidenciaron altos niveles de contaminación, presencia de coliformes fecales y múltiples descargas irregulares provenientes de viviendas, restaurantes y granjas.
Actualmente, el proyecto apenas cubre kilómetro y medio de un total aproximado de 10 kilómetros, lo que refleja la magnitud del problema frente a los esfuerzos disponibles.
A esta crisis ambiental se suma la falta de cultura ciudadana. Durante jornadas de limpieza, brigadistas han retirado decenas de bolsas de basura, además de enfrentar actos de vandalismo y robo de materiales instalados para el saneamiento.
Pese a ello, el proyecto no solo involucra a investigadores. Estudiantes, tesistas, prestadores de servicio social y jóvenes en prácticas profesionales participan activamente, realizando monitoreo, medición del crecimiento de plantas y pruebas en campo para mejorar la efectividad del sistema.
El maestro Rubén Daniel Hernández Cruz, también participante del proyecto, explicó que se trabaja directamente en sitio para evaluar la supervivencia de las especies utilizadas. Aunque inicialmente solo sobrevivía el 10 por ciento de las plantas, actualmente han logrado elevar la tasa hasta un 60, lo que representa un avance significativo.
Sin embargo, el respaldo institucional sigue siendo insuficiente. Aunque ha habido acercamientos con autoridades municipales, estatales y federales, persiste la falta de coordinación y acciones concretas para frenar las descargas contaminantes. “Es urgente que las autoridades regulen estas descargas. No es solo un tema ambiental, es un problema de salud pública”, advirtió Hernández Vázquez.
El afluente nace en la zona de Soledad Atzompa y Acultzingo, recorriendo varios municipios hasta desembocar en el río Blanco, arrastrando contaminación a lo largo de su trayecto.
Ante este escenario, los impulsores del proyecto hicieron un llamado abierto a especialistas, instituciones, ciudadanía en general y posibles patrocinadores, para sumarse a esta iniciativa, ya sea con conocimiento, participación en campo o apoyo económico que permita ampliar los módulos de tratamiento.

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