El arte de soplarle en la cara al tiempo.
* / Adela Ramírez / La escena es conocida: pastel al centro, velas encendidas, gente alrededor cantando con un entusiasmo que, dependiendo del nivel de confianza, puede ser genuino, moderado o descaradamente desafinado. En ese pequeño círculo iluminado, el cumpleañero se prepara para soplar. Y aunque parezca un gesto inocente, una tradición más, en realidad…
